La implementación del Reglamento 1115 de la Unión Europea, que establece requisitos para comercializar productos libres de deforestación, abrió un nuevo frente de discusión entre las entidades agropecuarias y la industria frigorífica argentina. El debate tiene un impacto directo sobre los productores ganaderos, especialmente por las posibles diferencias de precios entre los animales que cuentan con la documentación exigida y aquellos que no pueden acreditar su cumplimiento.
Por un lado, desde la industria frigorífica advierten que los establecimientos ganaderos deben facilitar la información necesaria para garantizar la trazabilidad de los animales destinados al mercado europeo. Por otro, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) cuestiona que algunos frigoríficos apliquen descuentos comerciales por la falta de inscripción en determinadas plataformas.
En diálogo con Valor Agregado Agro, Daniel Urcía, referente de la industria frigorífica, explicó que la autorización para que las plataformas habilitadas accedan a las bases de datos públicas no representa un costo para el productor, aunque puede tener consecuencias comerciales importantes.
La industria frigorífica advierte que la hacienda podría perder valor
Urcía explicó que la hacienda destinada a la Unión Europea debe provenir de establecimientos habilitados para ese mercado, pero que las nuevas exigencias incorporan la necesidad de contar con documentación adicional que respalde el cumplimiento de los requisitos europeos. «Las plataformas que están autorizadas por el Gobierno nacional para acceder a las bases de datos públicas no tienen costo alguno para el productor, pero sí tienen un impacto comercial relevante», señaló a Valor Agregado Agro.
Según explicó, los frigoríficos exportadores necesitan verificar que los animales que adquieren puedan contar con la documentación de debida diligencia exigida para su posterior comercialización en Europa.
El dirigente recordó que la industria compra animales y posteriormente distribuye sus diferentes cortes entre distintos destinos comerciales, buscando obtener la mejor integración posible. «Cuando no pueda dar cumplimiento a Unión Europea, ese animal pierde valor en la integración», advirtió.
En ese sentido, sostuvo que los animales que no puedan acreditar los requisitos podrían recibir menores precios o incluso quedar fuera de determinadas operaciones de compra de los frigoríficos exportadores.
En contraposición, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) manifestó su rechazo a los descuentos que, según denuncias recibidas por la entidad, algunos frigoríficos estarían aplicando sobre la hacienda proveniente de establecimientos no registrados en VISEC Carne.
La entidad ruralista sostiene que el Reglamento 1115 de la Unión Europea no establece la obligación de inscribirse en una plataforma privada determinada y remarca que la responsabilidad de presentar la declaración de debida diligencia corresponde al operador alcanzado por la normativa europea. Y acá hacemos un pequeño parate, explicando algunas cosas básicas:
En definitiva, y como ya lo explicó en su momento la embajadora de la UE a Valor Agregado Agro, la UE va a exigir estas cuestiones. Si los productores argentinos no se quieren inscribir no lo hagan, reiteramos: no lo hagan; no es obligación, pero si no están inscriptos no van a poder enviar productos a la UE.
Retomando el comunicado de CRA, la entidad cuestiona que se aplique una penalización sobre el valor total del animal cuando solamente una parte de los cortes obtenidos tiene como destino el mercado europeo.
Desde la Confederaciones Rurales también remarcaron que existen otras herramientas y registros oficiales que permiten respaldar información sobre trazabilidad y geolocalización de los establecimientos ganaderos.
Por este motivo, CRA reclamó transparencia en las operaciones comerciales y pidió que cesen los descuentos fundamentados exclusivamente en la falta de inscripción en una plataforma específica.
¿Es obligatorio utilizar VISEC Carne o las plataformas existentes?
Este es uno de los puntos centrales que deben comprender los productores.
El reglamento europeo exige que los productos alcanzados cumplan con determinadas condiciones vinculadas a la deforestación, la legalidad de la producción y la trazabilidad de su origen. Sin embargo, la normativa europea no obliga expresamente a los productores argentinos a utilizar VISEC Carne como plataforma única.
Esto significa que debe distinguirse entre cumplir con las exigencias del mercado europeo y utilizar una herramienta determinada para generar la documentación.
Desde la industria frigorífica se sostiene que las plataformas permiten reunir y verificar información necesaria para las operaciones de exportación. CRA, en cambio, advierte que esas herramientas no deberían transformarse en una imposición comercial que perjudique al productor.
Según explicó Daniel Urcía, autorizar a las plataformas habilitadas para acceder a la información necesaria no tiene costo para el productor ganadero.
El dirigente insistió en que esta autorización debería ser considerada por todos los eslabones de la cadena, no solamente por quienes venden animales terminados a los frigoríficos. «No tiene costo para el productor autorizar a las distintas plataformas que generan esta información. Deberían hacerlo porque ahora es para toda la cadena, desde la cría, el invernador y quien haga la terminación», remarcó.
De esta manera, la recomendación de la industria alcanza tanto a los criadores como a los establecimientos de recría, invernada y engorde.
Más allá de las diferencias entre CRA y la industria frigorífica, los ganaderos deben prestar atención a las condiciones de comercialización de sus animales.
Antes de vender hacienda, resulta conveniente consultar con el consignatario o frigorífico comprador qué documentación se solicita para operaciones con destino a la Unión Europea, qué plataformas se aceptan y si existe alguna diferencia comercial entre animales que cuentan con la información respaldatoria y aquellos que todavía no la tienen.
También es importante verificar qué datos se autorizan a consultar, quién tendrá acceso a ellos y para qué finalidad serán utilizados.
La autorización gratuita de una plataforma no debe confundirse con una obligación legal de contratar un servicio determinado. Del mismo modo, la ausencia de inscripción en una herramienta específica no demuestra, por sí sola, que un establecimiento haya incumplido las exigencias ambientales.
La discusión por la trazabilidad y la libre deforestación dejó de ser exclusivamente una cuestión normativa y comenzó a trasladarse a las relaciones comerciales entre productores y frigoríficos.
Mientras la industria sostiene que contar con la documentación necesaria permitirá mantener el valor de la hacienda destinada a mercados exigentes, CRA advierte que no deben imponerse descuentos injustificados ni condiciones que excedan lo establecido por la normativa.
En definitiva, el productor necesita saber qué información debe presentar, qué herramientas tiene disponibles y bajo qué condiciones comerciales venderá sus animales. Porque, más allá de las posiciones encontradas, el acceso al mercado europeo y la defensa del precio de la hacienda están en el centro de la discusión, pero volvemos a insistir: Billetera mata a galán, UE manda en esta partida.