Desde SIAL París, el titular de Frigorífico Gorina e integrante del directorio del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, Carlos Riusech destacó la mayor demanda internacional, analizó las oportunidades que abre la salida temporal de Brasil del mercado europeo y sostuvo que la escasez de ganado es uno de los fundamentos estructurales de los buenos precios de la carne.
La feria SIAL París muestra un intenso movimiento comercial y renueva las expectativas para la carne vacuna argentina. Así lo señaló Carlos Riusech, titular de Frigorífico Gorina e integrante del directorio del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, en diálogo con Valor Agro desde la capital francesa.
Durante los primeros días de la exposición, el empresario destacó la recuperación del protagonismo de las proteínas animales en el mercado mundial y el lugar privilegiado que ocupa la carne vacuna. En ese escenario, identificó dos factores centrales para los negocios: la implementación del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, y la mayor demanda que está recibiendo la industria argentina tras la salida temporal de Brasil del mercado europeo.
“Estamos recibiendo bastante demanda de clientes europeos”, afirmó Riusech, quien también señaló la importancia de los cambios regulatorios vinculados a la normativa europea contra la deforestación, que condiciona el acceso de los proveedores a ese mercado.
Brasil abre oportunidades, pero el mercado sigue volátil
La salida temporal de Brasil representa una oportunidad para los restantes países del Mercosur, entre ellos Argentina y Uruguay. Sin embargo, Riusech advirtió que el mayor interés de los compradores todavía no se traduce en una mejora generalizada de los precios.
“Estamos recibiendo mayor demanda. Los precios, en realidad, a pesar de la salida de Brasil, están descendiendo”, explicó. Como referencia, mencionó que el valor del gilter pasó de unos US$ 23.000 a US$ 20.000.
Para el titular de Gorina, el mercado internacional atraviesa un período de volatilidad, influido por decisiones comerciales y regulatorias que modificaron las expectativas de los importadores a lo largo del año.
Entre los factores que mencionó figuran las medidas de salvaguardia aplicadas por China, la distribución de cuotas especiales de importación y los anuncios relacionados con eventuales revisiones de los volúmenes asignados a distintos países proveedores.
En ese contexto, consideró que los compradores están actuando con mayor cautela y que las negociaciones requieren analizar no solo la demanda inmediata, sino también las condiciones comerciales que regirán en los próximos meses.
La escasez de ganado, un factor estructural
Más allá de las decisiones comerciales y de los movimientos cambiarios, Riusech identificó un factor de fondo que explica el escenario favorable para la ganadería: la menor disponibilidad de hacienda.
“La causa base es el faltante de ganado, que parece ser estructural en el mundo entero, no solamente en Argentina, sino también en Estados Unidos”, sostuvo.
Según su análisis, los buenos precios y las perspectivas favorables están incentivando un ciclo de retención de animales en diferentes países productores. Si bien esa decisión apunta a recomponer los rodeos, en el corto plazo puede profundizar la escasez de hacienda disponible para faena.
En relación con Brasil, señaló que algunos referentes de la industria de ese país proyectan una reducción de la faena cercana al 18%, aunque aclaró que todavía debe evaluarse la representatividad de esa estimación y su impacto efectivo sobre el comercio mundial.
Para Riusech, la combinación de una oferta limitada y una demanda internacional activa permite proyectar un escenario favorable para la actividad durante los próximos años.
“Creemos que tiene una muy buena situación actual y una muy buena perspectiva”, afirmó. También consideró que la ganadería está recuperando posiciones frente a otras actividades productivas, como la agricultura, y destacó que los precios internacionales se ubican por encima de sus promedios históricos.
Cuota Hilton: negociaciones más prolongadas
Otro de los temas centrales de SIAL París es la negociación de los nuevos valores para la Cuota Hilton, el contingente de exportación de carne vacuna de alta calidad destinado a la Unión Europea.
Riusech explicó que durante la feria esperaba mantener reuniones con clientes europeos para avanzar en las negociaciones. Sin embargo, anticipó que la discusión podría extenderse más de lo habitual debido a las diferencias entre las necesidades de los exportadores y las condiciones que pretenden los compradores.
La disponibilidad de hacienda y la necesidad de trasladar sus mayores costos a los precios de exportación son elementos centrales de la negociación. Del otro lado, los importadores también deben evaluar sus condiciones comerciales y la evolución de sus mercados.
Por eso, el empresario consideró que el proceso demandará más tiempo antes de alcanzar acuerdos definitivos.
Japón, Estados Unidos y el avance hacia nuevos mercados
En materia de política comercial, Riusech destacó el trabajo que llevan adelante la Secretaría de Agricultura, el SENASA, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y la Cancillería para ampliar las oportunidades de exportación.
Entre los avances mencionó la apertura del mercado japonés para la carne vacuna argentina y expresó su expectativa de que las operaciones pudieran comenzar durante marzo o abril de 2027, sujeto a la puesta en marcha de los procedimientos correspondientes.
También valoró las gestiones para avanzar en la apertura de Indonesia y Tailandia, mercados que considera relevantes para diversificar los destinos de exportación.
Otro punto de atención es la continuidad de la cuota de 80.000 toneladas vinculada al mercado estadounidense, cuya renovación se encuentra en negociación.
“Creemos que se está dando la negociación normal en los tiempos que estos acuerdos bilaterales requieran”, señaló, al destacar el trabajo de las autoridades argentinas para sostener esa oportunidad comercial.
En cuanto a una eventual modificación de los derechos de exportación para la carne vacuna, Riusech no anticipó novedades en el corto plazo. Recordó que, según su descripción, la alícuota del 5% alcanza a las exportaciones de novillos y vaquillonas.
La preocupación por la normativa europea sobre residuos
Consultado sobre las inquietudes planteadas por productores de Irlanda en relación con la presencia de residuos de sustancias utilizadas en la producción agropecuaria argentina, Riusech pidió abordar el tema con responsabilidad y profundizar las investigaciones.
El empresario aclaró que no era el especialista técnico indicado para realizar una evaluación específica, pero sostuvo que, según lo conversado, los hallazgos mencionados estarían vinculados al suelo.
En ese sentido, consideró necesario brindar todas las garantías y avanzar con los análisis correspondientes. También expresó su confianza en que Argentina está en condiciones de trabajar sobre el tema y responder a las exigencias de los mercados internacionales.
Expectativas favorables para la carne argentina
Desde París, Riusech dejó un mensaje optimista para la industria frigorífica y la producción ganadera. La mayor demanda de los compradores, las oportunidades comerciales que se abren en distintos destinos y la limitada disponibilidad mundial de hacienda configuran, a su entender, un escenario con fundamentos sólidos.
No obstante, advirtió que la volatilidad comercial, las decisiones regulatorias y las negociaciones por los valores de exportación seguirán condicionando el ritmo de los negocios.
Para Argentina, el desafío será aprovechar las oportunidades que aparecen en Europa, Asia y Estados Unidos, al tiempo que consolida la apertura de nuevos mercados y mejora su capacidad de respuesta ante las exigencias sanitarias y ambientales.
La perspectiva de Riusech es clara: con una oferta ganadera limitada y una demanda internacional que mantiene el interés por la proteína vacuna, la cadena de ganados y carnes tiene fundamentos para sostener un horizonte favorable.