El director ejecutivo de la Cámara de Empresas Procesadoras Avícolas CEPA, Carlos Sinesi, destacó que la cuestión sanitaria ya está resuelta y que solo resta una decisión política del gobierno chino. “No hay que firmar ningún protocolo, es una reapertura”, afirmó. También valoró el crecimiento del consumo interno de pollo, que ya supera los 50 kilos por habitante.
La industria avícola argentina aguarda con expectativa la reapertura del mercado chino para la carne de pollo, uno de los principales destinos que todavía permanece cerrado para el sector.
Según explicó Sinesi, el aspecto técnico ya fue solucionado y la definición depende ahora de una decisión política de las autoridades de China.
“Entre todos los destinos, el que hoy nos queda todavía cerrado es China. El resto se fue abriendo. Los últimos que se fueron abriendo fueron la Unión Europea, el Reino Unido y Corea del Sur”, señaló Sinesi en diálogo con Valor Agro.
El dirigente explicó que la situación sanitaria generada por el brote registrado en febrero ya fue superada desde el punto de vista técnico. “El tema hoy está resuelto”, afirmó, aunque reconoció que las autoridades chinas han planteado la necesidad de una visita oficial de alto nivel como paso previo para concretar la reapertura.
“Solamente con apretar un botón”
Sinesi remarcó que, a diferencia de otros mercados, el caso chino no requiere la negociación y firma de un nuevo protocolo sanitario.
“Lo nuestro no tiene que firmarse nada porque no es un protocolo, es una reapertura”, explicó. Y agregó: “Solamente con apretar un botón ya estaría abierto”. “Están esperando que viaje algún funcionario de lato rango para resolverlo”, sentenció Sinesi
la visita del alguien del gobierno argentino para resolver”, sostuvo
El ejecutivo de CEPA también destacó que existen otros acuerdos sanitarios que están avanzados y que sí requieren una instancia formal de firma con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
“Sabemos que hay por lo menos siete protocolos ya terminados con Senasa, entre los cuales están menudencias de carne de cerdo, menudencias vacunas y legumbres, y eso sí hay que firmarlo”, detalló.
Para la cadena avícola, la recuperación del mercado chino representa una oportunidad relevante tanto por el valor del producto como por su impacto sobre el mercado doméstico.
“Ellos nos compran un producto que primero lo pagan a buen precio porque es un producto de delicatessen para ellos, pero también a nosotros nos sirve para hacer un recupero del producto interno”, sostuvo Sinesi.
Un mercado interno que supera los 50 kilos de pollo por habitante
Más allá de la expectativa exportadora, Sinesi destacó el comportamiento del consumo doméstico de carne aviar. Según explicó, el pollo se consolidó como la principal proteína cárnica consumida por los argentinos, con un consumo superior a los 50 kilos por habitante al año. “Quizás la noticia es que sí, superó la carne vacuna”, afirmó.
Sin embargo, el dirigente consideró que el escenario actual debe analizarse desde una perspectiva más amplia: “Hoy, en los volúmenes que estamos, esto es de suma cero entre las tres carnes. No es que alguno pueda llegar a despegarse”.
En ese sentido, sostuvo que el crecimiento de las exportaciones de carne vacuna puede generar oportunidades para las demás proteínas en el mercado argentino.
“Si la carne vacuna hoy tiene mayor precio en el mercado internacional y puede sacarlo para afuera y queda un hueco adentro, lo podemos cubrir entre nosotros, la carne de cerdo, el pescado y otras proteínas”, explicó.
Sinesi consideró que el actual nivel de consumo de proteínas animales en Argentina es producto de una evolución de largo plazo. “Es un trabajo de 25 años”, remarcó.
Más de 115 kilos entre pollo, vacuno y cerdo
El ejecutivo de CEPA también destacó el elevado consumo conjunto de las principales carnes en Argentina. “Hoy en la Argentina consumimos entre las tres proteínas principales, carne vacuna, carne de cerdo y pollo, más de 115 kilos”, indicó.
A ese escenario se suma el récord alcanzado por el consumo de huevos, que supera los 400 huevos por persona al año, según datos difundidos por la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA).
Para Sinesi, estos números muestran el peso que tienen las proteínas animales dentro de la dieta de los argentinos y la importancia de que la cadena avícola pueda sostener simultáneamente el abastecimiento interno y el desarrollo de los mercados internacionales.
Mientras tanto, China continúa siendo la principal asignatura pendiente para la avicultura argentina. La industria espera que una visita oficial de alto nivel permita destrabar una reapertura que, desde el punto de vista técnico, ya estaría en condiciones de concretarse.