La buena experiencia policial, en delitos urbanos, no es algo habitual de escuchar. Es muy distinto a lo que pasa en las comunidades rurales o como aquel teórico de la comunicación que estudiábamos en la UNRC, Ferdinand Tönnies, denominaba a las Gemeinschaft (pequeñas comunidades) , donde los productores viven con sus familias, o los empleados de sus empleados, y en donde las relaciones interpersonales son muy distintas de lo que sucede en una Gesellschaft (sociedad, más urbanas para los términos actuales).
“Desde que empezó a funcionar, el delito ha sido prácticamente cero”, aseguró el productor agropecuario Pablo Martínez a Valor Agregado Agro Radio .
Hace poco más de dos años, productores rurales de la zona de Los Jagüeles y Las Ensenadas, en cercanías de Río Cuarto, atravesaban una situación que se había tornado preocupante. Los hechos de inseguridad se repetían y algunos habían alcanzado niveles de violencia impensados para el sector rural. “Teníamos delitos de todo tipo, inclusive llegaron a haber delitos a mano armada con realmente mucha violencia”, recordó el productor agropecuario Pablo Martínez.
Es natural que los ciudadanos nos quejemos cuando nos sucede un hecho policial o un delito menor y digamos “No hace nada el estado”. En la mayoría de los casos tenemos razón, por supuesto. Pero, en delitos rurales las cuestiones cambian, los productores se agrupan y logran más soluciones.
La situación en la zona rural mencionada llevó a los productores a organizarse. En lugar de limitarse al reclamo, comenzaron a buscar una solución junto con dirigentes rurales y autoridades provinciales. Según relató Martínez, en ese proceso fue importante el acompañamiento del dirigente rural Sebastián Laborde, un reconocido dirigente de la Sociedad Rural Argentina, además de las gestiones realizadas con el Gobierno de Córdoba y la participación de Franco Mugnaini, productor agropecuario y funcionario actual de la cartera de agricultura cordobesa.
El resultado de esas gestiones, charlas….fue la instalación de un destacamento de Patrulla Rural en el paraje Las Ensenadas, que lleva más de un año funcionando y que, según los productores, modificó por completo la situación de seguridad.
El esquema combinó recursos públicos y privados. A través del Fondo de Desarrollo Agropecuario (FDA) se aportó una camioneta 4×4 equipada para el patrullaje, mientras que la Provincia dispuso los agentes policiales, sus salarios, el combustible y el mantenimiento del vehículo. Los productores, en tanto, asumieron la construcción y acondicionamiento del destacamento. “Nosotros como productores construimos el destacamento para darle la mejor hospitalidad a los agentes”, explicó Martínez.
El lugar físico pudo concretarse gracias a la firma La Mascota, de la familia Bandiera, que cedió un espacio en el paraje Las Ensenadas para que pudiera funcionar allí la base policial. Además, los productores colaboran con los víveres destinados a los tres efectivos que prestan servicios en el lugar. “Están las 24 horas del día, los siete días de la semana, al servicio de la zona”, destacó.
Para Martínez, los resultados explican por qué decidieron definir el proyecto como “la buena noticia del año”, como dice el parte de prensa que hicieron los mismos productores y enviaron la redacción de Valor Agregado Agro.