El girasol argentino atraviesa un momento destacado y los números del comercio exterior terminaron por confirmarlo. Dentro del nuevo Monitor de Exportaciones Agroindustriales elaborado por FADA, la cadena aparece como una de las grandes sorpresas por haber combinado una producción récord con un fuerte crecimiento de las exportaciones. Fiorela Sarvino dialogó con Valor Agregado Agro durante la jornada “4 Fuerzas” realizada en Río Cuarto y puso el foco en el desempeño que tuvo el cultivo durante el primer semestre. “Girasol es una de las grandes sorpresas de este Monitor porque, además de tener un récord de producción, también aumentó la cantidad de toneladas exportadas y la cantidad de divisas”, destacó Sarvino.
Hay un número que sobresale por encima del resto de la cadena agroindustrial : el valor de las exportaciones de la cadena girasolera aumentó un 129% respecto del primer semestre de 2025. La economista aclaró que ese porcentaje corresponde específicamente al crecimiento medido en dólares y no a las toneladas despachadas. “En valor de dólares tuvo una variación del 129% respecto al primer semestre de 2025. Realmente es un crecimiento importante y es la cadena agroindustrial que más aumentó para esta medición”, explicó.
El desempeño del girasol argentino tampoco puede analizarse de manera aislada de lo que sucede en el mercado internacional. Rusia y Ucrania tienen un peso central en el negocio mundial del girasol y sus derivados. Por eso, el conflicto entre ambos países terminó generando modificaciones en el escenario comercial y oportunidades para otros jugadores.
Consultada sobre cuánto incidió esa situación bélica en el crecimiento argentino, Sarvino reconoció que el contexto internacional colaboró, al menos en parte, con la mayor participación del país. De esta manera, Argentina encontró una combinación favorable: mayor producción, crecimiento de los volúmenes exportados y un mercado internacional que abrió oportunidades para colocar esa producción.
Más allá del caso particular del girasol, Sarvino destacó la magnitud que tienen las cadenas agroindustriales dentro del comercio exterior argentino. Según el Monitor de FADA, el 57% del total de las exportaciones argentinas es generado por las cadenas agroindustriales. “El rol es muy importante”, remarcó la economista.
El informe también plantea cuál podría ser el potencial del sector ante un escenario sin derechos de exportación. De acuerdo con las estimaciones presentadas por FADA, en un horizonte de diez años la producción podría incrementarse alrededor de un 56%, generando aproximadamente US$ 25.000 millones adicionales en divisas.
Sarvino explicó que el impacto no vendría únicamente por producir más granos, sino también por una mayor inversión en tecnología e insumos. “Los derechos de exportación son un desincentivo a la producción y a la inversión”, sostuvo.
Sin esa quita sobre el precio que recibe el productor, FADA considera que podrían generarse mayores inversiones en fertilizantes, aumentar la producción y crecer la demanda de servicios complementarios vinculados al agro. Pero en esta edición del Monitor, entre todas las cadenas analizadas, el girasol se quedó con uno de los datos más fuertes: un salto del 129% en los dólares generados por sus exportaciones y un escenario que vuelve a posicionar al cultivo argentino frente al mercado mundial.