Bajo el lema “El negocio de la carne Holando: cómo producir calidad y blindar tu margen”, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina realizó una nueva Jornada a Campo en el establecimiento Uncoga Feedlot Cooperativo, ubicado sobre la Ruta Provincial 70, en Humboldt, provincia de Santa Fe.
El encuentro organizado por el Ipcva con la participación del Inta Rafaela e incluyó presentaciones técnicas y recorridas a campo centradas en la producción de carne a partir de machos Holando en el sistema de engorde a corral (feedlot), una alternativa que busca transformar un subproducto tradicional de la lechería en una fuente adicional de ingresos.
Al abrir la jornada, el presidente del IPCVA, George Breitschmitt, destacó el valor estratégico de este tipo de iniciativas para las cuencas lecheras. “Este es un ejemplo concreto de cómo la lechería y la ganadería pueden integrarse para generar más valor, más eficiencia y mejores márgenes para el productor. El macho Holando, que durante años fue visto como un problema, hoy puede convertirse en una oportunidad productiva y económica”, afirmó.
Del descarte al negocio
El presidente de Uncoga, Henry César Maletto, explicó que el proyecto nació hace 4 años a partir de una necesidad concreta de los productores asociados “cuando analizamos cómo integrar mejor la actividad ganadera con la lechería de nuestras cooperativas”.
El establecimiento trabaja exclusivamente con machos Holando Argentino provenientes de tambos asociados a las cooperativas que integran Uncoga. “En los tambos el macho anteriormente pasaba a ser casi un descarte. Hoy le estamos dando un valor agregado que ayuda a mejorar el margen neto del sector lechero”, sostuvo Maletto.
El dirigente remarcó que se trata del 1er feedlot cooperativo especializado en machos “overos” y que actualmente abastece la demanda de 7 carnicerías asistidas por Uncoga, 6 ubicadas en Rafaela y una en Sunchales. “Estamos funcionando muy bien con esos puntos de venta y ya evaluamos la posibilidad de abrir un octavo local”, agregó.
La gestión técnica
Bajo el título “Carne de Calidad a través del biotipo lechero”, el veterinario Oscar Ferrero, asesor técnico del emprendimiento, explicó el manejo productivo desarrollado en Humboldt.
Ferrero indicó que la primera acción fue unificar el peso al ingreso al corral con “novillitos de entre 180 y 200 kilos” que atravesarán una etapa inicial de adaptación sanitaria y nutricional. “El gran desafío es cuidarlo mucho en los primeros días. Venimos de un sistema lechero y necesitamos minimizar los problemas respiratorios y digestivos para que el animal exprese todo su potencial de crecimiento”.
El feedlot trabaja con un esquema de recría y terminación a corral, utilizando raciones basadas en silaje de maíz, granos y suplementos proteicos, ajustadas según la etapa de desarrollo de los animales.
De acuerdo con Ferrero, los novillos alcanzan pesos de faena de aproximadamente 430 a 460 kilos, con una terminación orientada a obtener reses de buen rendimiento, adecuada cobertura grasa y excelente terneza.
“El Holando tiene una velocidad de crecimiento muy interesante. Si se maneja correctamente la alimentación y la sanidad, puede producir una carne tierna, homogénea y con muy buena aceptación comercial”, afirmó el veterinario.
Durante las recorridas a campo, Ferrero destacó que uno de los puntos más importantes es definir correctamente el momento de terminación. “No buscamos un animal excesivamente pesado. El objetivo es llegar al punto justo de cobertura grasa para lograr calidad de carne sin perder eficiencia de conversión”.
El asesor también subrayó la importancia de la uniformidad de los lotes. En esto, destacó que trabajar con una sola raza y con animales de origen conocido “permite ajustar mejor tanto la alimentación como el manejo sanitario”.
“Hay que hacer hincapié en que es necesario que el tambero atienda de la misma manera un ternero macho que una ternera hembra, que le dé la misma importancia, porque ahí arranca el negocio”, exhortó.
Según precisó, el sistema mantiene una ocupación cercana al millar de cabezas, con ingresos permanentes de terneros provenientes de los tambos asociados.
Buena respuesta del consumidor
Aunque la carne proveniente de machos Holando no se comercializa de manera diferenciada en las carnicerías de Uncoga, la entidad realizó relevamientos previos que mostraron una muy buena aceptación por parte de los consumidores. “Muchos clientes destacan la terneza y el color de la carne. En el mostrador funciona perfectamente integrada a la oferta habitual”, comentó Maletto.
Integración cooperativa
Maletto recordó que Uncoga nació en 1963 como una federación de cooperativas orientada a la comercialización de ganado bovino y que hoy cuenta además con un frigorífico faenador en Rafaela, desde donde abastece su red comercial.
El dirigente destacó que el proyecto no solo agrega valor dentro de la cadena lechera, sino que también fortalece el trabajo asociativo entre pequeños y medianos productores. “Creemos que este modelo puede servirle a muchos otros productores de la región”, afirmó.