"Cerca, Rosario siempre estuvo cerca. Tu vida siempre estuvo cerca, y esto es verdad..." comienza "Tema de Piluso", una canción de Fito Páez que ya tiene más de 30 años. Tremendo lo viejo que estoy. Pero bu... volvamos al tema.
Lo dijo Fito en el 94, en ese álbum hermoso llamado Circo Beat y Aapresid debería haber tomado nota en aquel entonces. Ayer arrancó un nuevo Congreso de la Asociación. La edición 34° para ser específico y con el lema "Nuestro suelo, nuestra voz". Y arrancó en ROSARIO, en el Salón Metropolitano.
Si vamos a lo formal, la inauguración contó con la participación de Pullaro, Iraeta, Javkin, Torres, Schvartzman y Meiller. No tengo ganas de escribir los cargos, así que googleen cualquier cosa.
Les sintetizo el acto inaugural: Torres hizo un stand up de más de 20 minutos. El presi se despachó como un buen anfitrión de casa y habló de todo. Lindo análisis, quizás un poco largo, pero se hizo las preguntas correctas. Javkin tiene todo el carisma del mundo y por ahora solo habla de seguridad, veremos cuando hable del resto. Iraeta agarró el discurso que Milei dio en La Rural, lo copió, le pegó y lo volvió a leer. Mal leído, mal entonado, chistes fuera de lugar. Un bodrio.
Meiller metió video institucional y logró en pocos segundos lo que casi nadie en la Argentina puede hacer, que los políticos se muevan. Genia. Schvartzman crack. Dos minutos de texto, bien leído y explicando porque Exponenciar crea espacios para que se pueda hacer todo lo que los otros reclaman. Pullaro fue una siesta. Ni un cambio de tono en la voz. Parecía que todo lo bueno no fue tan bueno y que todo lo malo no fue tan malo. Un poco de sangre para la próxima Gobernador.

Rosario
Pero hay algo que Javkin dijo y se sintió muy bien: "Bienvenidos otra vez a casa". No hice un escrutinio de caras, pero se sintió así. Fue como el marido que se quedó en la casa, sólo con el perro en el patio, medio triste y que luego de dos años llegó la mujer de vuelta. Sonrisa de oreja a oreja, sin rencor y "bienvenida gordi, que lindo que estés acá".
Hay algo que Rosario tiene que Capital Federal no va a generar nunca en su vida: un sentimiento de cercanía, de familia, de intimidad interior. "La ciudad de la furia" diría Gustavo, jamás va a recrear ese clima, esa cofradía casi salida de un cuento de Fontanarrosa o una risa Olmedeana. Obvio, porque es una selva de cemento. Sirve y mucho, pero para otras cosas.
Recorrí los pasillos del Congreso y ahí estaban: todos charlando con todos. "Quiero que me vean" me dijo un presidente de cierta entidad que no voy a nombrar. Y veías al líder de una multinacional reunido con el presidente de una banca pública. Al que vende sembradoras sentado con el que vende fertilizantes. Pasillo gente, Aapresid es pasillo y charlas técnicas.
Perdón Exponenciar, organizan todo de maravilla, pero Aapresid es eso, no la meca del agronegocio. Eso es Expoagro. Aapresid está en otra línea de trabajo, una muy muy importante. Pero es la línea donde el asesor se hace ver, donde el técnico se hace escuchar, donde el embajador hace 20 metros y se reúne con 20 empresas. Y sí, porque están todos pegados. Suerte para los camarógrafos y fotógrafos que intentan denodadamente circunscribir su cuadro a una sola empresa.
fuente: revista chacra