El jabalí puede cazarse durante todo el año en Río Negro, con un límite de cuatro ejemplares por jornada y bajo un sistema de permisos y requisitos establecidos por la Provincia. Hasta ahora, el aprovechamiento de esa carne quedaba prácticamente restringido al autoconsumo o a circuitos muy reducidos. Sin embargo, ese escenario podría cambiar si prospera la reforma de la Ley Provincial de Carnes que impulsa el Gobierno rionegrino para habilitar su comercialización formal.
La iniciativa, anunciada por el ministro de Desarrollo Económico, Carlos Banacloy, propone incorporar las denominadas «carnes salvajes», principalmente de jabalí y guanaco, al circuito comercial mediante establecimientos habilitados.
El funcionario explicó que el objetivo es dejar atrás el actual modelo basado únicamente en el control de la especie para avanzar hacia un esquema que permita comercializar esa proteína bajo estándares sanitarios y de trazabilidad.
«Tenemos que salir del modelo de caza control y escalar para que esas proteínas se comercialicen y lleguen a la población», sostuvo.
Actualmente, la normativa de Río Negro permite la caza deportiva del jabalí europeo durante todo el año, con un cupo máximo de cuatro animales por día.
Para practicarla es obligatorio contar con licencia, permisos provinciales, autorización del propietario del campo, documentación del arma, certificado de antecedentes penales y cumplir con una serie de requisitos administrativos fijados por la Subsecretaría de Fauna Silvestre.
Además, la Provincia recomienda que la carne destinada al autoconsumo sea sometida a controles sanitarios para prevenir enfermedades.
El Gobierno sostiene que la futura comercialización también tendrá un objetivo ambiental. El jabalí es considerado una especie exótica invasora que provoca daños sobre la producción agropecuaria y los ecosistemas.
Con la reforma, la Provincia busca que el control poblacional deje de depender exclusivamente de la actividad cinegética y se convierta también en una oportunidad para desarrollar un mercado formal de carne silvestre.
fuente: rionegro.com