A las 13 de este martes 7 de julio, la pelota comenzará a rodar en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Allí, Argentina y Egipto buscarán un lugar en los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026. Pero más allá de los 90 minutos, existe otro partido que ambos países disputan desde hace años: el del comercio exterior.
El país africano, famoso por las pirámides de Guiza, los templos milenarios de Luxor, el imponente río Nilo, sus extensos desiertos y dunas, los camellos y una cultura que atraviesa miles de años de historia, también es un importante socio comercial para la Argentina dentro del continente africano.
Los números muestran que, aunque el intercambio todavía está lejos del volumen que Egipto mantiene con sus principales socios, el vínculo bilateral ha ido fortaleciéndose en los últimos años.
Según datos del Observatorio de la Complejidad Económica (OEC), los principales compradores de productos egipcios son Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos e Italia.
Entre sus principales exportaciones aparecen el petróleo refinado, el oro, los cables aislados, los cítricos y los fertilizantes nitrogenados.
En Sudamérica, Brasil es por amplio margen su principal cliente, con compras cercanas a los 910 millones de dólares. Argentina ocupa el segundo lugar, con importaciones por unos 110 millones de dólares.
Gran parte de esas compras corresponden a petróleo refinado, que representa unos 59,5 millones de dólares. Le siguen los fertilizantes nitrogenados, con 27 millones, y los polímeros de etileno, por otros 5,6 millones de dólares.
Uno de los datos curiosos que se encuentran al buscar información sobre el comercio exterior de Egipto es la venta de cítricos a distintas partes del mundo. Meses atrás, el Post detallaba la compra de cítricos egipcios desde Mendoza.
Del otro lado de la balanza, Egipto importa principalmente desde China, Arabia Saudita, Estados Unidos, Rusia y Turquía.
Brasil aparece muy cerca de ese grupo de grandes proveedores, con exportaciones por unos 4.160 millones de dólares. Argentina ocupa el segundo lugar entre los países sudamericanos, aunque a una distancia considerable, con ventas cercanas a los 200 millones de dólares.
El gran protagonista de las exportaciones argentinas es el maíz, que representa alrededor de 136 millones de dólares.
En segundo lugar aparece la harina de soja, con 38 millones de dólares, seguida por pequeñas tuberías de hierro (4,58 millones), otras tuberías de hierro (2,83 millones) y manteca, con 2,39 millones de dólares.
El 2026 ya supera a todo el 2025
En lo que va de 2026, los envíos hacia Egipto ya superan el total exportado durante todo 2025. Además, salvo febrero, todos los meses del año registraron un volumen de exportaciones superior al del mismo período del año pasado.
Como se mencionaba anteriormente, dentro de los productos de origen vegetal, los más demandados por Egipto son los granos de maíz, la harina de soja, el aceite de soja crudo, el aceite crudo de girasol y el grano de soja.
La carne no recupera el ritmo
El panorama cambia cuando se analizan los productos de origen animal. Durante todo 2025 Argentina exportó hacia Egipto unas 1.670 toneladas de estos productos, mientras que en lo que va de 2026 apenas se enviaron 556 toneladas.
En ese marco, ningún mes del año logró superar los despachos registrados durante el mismo período de 2025. Los principales productos de la cadena animal exportados son menudencias bovinas, cortes de carne bovina y lana ovina.
Mucho más que un partido
Cuando el árbitro dé el pitazo inicial en Atlanta, millones de personas seguirán el duelo entre la Selección Argentina y Egipto. Sin embargo, detrás del enfrentamiento deportivo existe una relación económica que continúa creciendo.
Mientras los campeones del mundo buscarán avanzar a los cuartos de final, ambos países seguirán fortaleciendo un intercambio comercial en el que la Argentina abastece al histórico país del Nilo principalmente con granos y derivados de la soja, mientras importa energía, fertilizantes y productos industriales provenientes de una de velas economías más importantes del norte de África.