El partido que este viernes 3 de julio disputarán Argentina y Cabo Verde por los 16avos de final de la Copa Mundial 2026, en el Hard Rock Stadium de Miami desde las 19 (hora argentina), será el primer enfrentamiento mundialista entre ambos países.
Pero más allá de los 90 minutos, el cruce también permite poner la lupa sobre una relación comercial que, aunque aún no es tan relevante para la balanza argentina, ha ido ganando importancia en los últimos años.
Cabo Verde es un archipiélago de diez islas volcánicas ubicado frente a la costa occidental de África. Es reconocido internacionalmente por sus playas de arena blanca y aguas turquesas, que lo han convertido en un destino turístico de creciente popularidad.
Entre sus paisajes más famosos se encuentran las playas de Sal y Boa Vista, mientras que su producción agrícola incluye frutas tropicales como bananas, mangos, papayas, cocos y maracuyá.
Argentina, segundo proveedor sudamericano
Aunque los mayores socios comerciales de Cabo Verde son Portugal, España, China y Países Bajos, Argentina ocupa un lugar destacado cuando se analiza el intercambio con Sudamérica.
Según el Observatorio de la Complejidad Económica (OEC), Argentina es el segundo proveedor sudamericano del archipiélago, únicamente detrás de Brasil, aunque con gran margen detrás de este país que tiene un fuerte vínculo idiomático, cultural e histórico con las islas. Durante el último año, Cabo Verde importó productos argentinos por un valor de 5,74 millones de dólares.
Los datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) muestran que el intercambio está dominado por productos agroindustriales.
En lo que va de 2026, Argentina exportó hacia Cabo Verde: 24.780 toneladas de productos de la cadena vegetal, 412 toneladas de carne aviar y 106,2 toneladas de otros productos de origen animal.
Entre los principales envíos agroindustriales figuran: 46.270 toneladas de maíz, 7.130 toneladas de harina de soja, 125 toneladas de porotos. 52 toneladas de maíz pisingallo. 24 toneladas de yerba mate.
Durante 2025, las exportaciones de la cadena vegetal habían alcanzado las 28.820 toneladas, con un fuerte impulso entre junio, julio y agosto. Junio fue el mes de mayor actividad, con 14.721 toneladas, seguido por agosto (11.000 toneladas) y julio (3.026 toneladas).
En 2026, el comercio también mostró una marcada concentración en algunos meses: enero registró 12.400 toneladas exportadas, mientras que mayo sumó otras 12.280 toneladas, representando prácticamente la totalidad de los embarques del año.
Qué vende Cabo Verde en la región
El archipiélago africano no le vende a la Argentina, pero sí mantiene relaciones comerciales con otros países sudamericanos, entre ellos Perú, Brasil, Uruguay, Bolivia, Chile, Ecuador, Guyana y Paraguay.
Entre los productos que exporta se destacan pescado, licores, verduras procesadas y prendas de vestir, aunque en volúmenes considerablemente menores que los productos agrícolas que recibe desde Argentina.
Una comunidad con un siglo de historia
El vínculo entre ambos países no se limita al comercio. Argentina alberga una de las comunidades caboverdianas más importantes de América Latina, integrada actualmente por entre 20.000 y 30.000 personas.
La inmigración comenzó de manera sostenida entre fines del siglo XIX y las décadas de 1920 y 1930. Muchas familias escapaban de las fuertes sequías que afectaban al archipiélago y de las duras condiciones impuestas durante el período colonial.
Gracias a su tradición marítima, los recién llegados encontraron empleo en la Marina Mercante, la Flota Fluvial y los astilleros argentinos, estableciéndose principalmente en Dock Sud, Avellaneda, Ensenada, Berisso y el barrio porteño de La Boca.
Durante gran parte del siglo XX, numerosos descendientes optaron por mantener un perfil bajo respecto de su identidad africana, en un contexto social donde predominaba el ideal de una Argentina de raíces exclusivamente europeas.
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Dock Sud, el corazón caboverdiano en Argentina
Actualmente, Dock Sud se ha consolidado como el principal centro de la cultura caboverdiana en el país. Allí funciona la Sociedad Caboverdiana, espacio donde se preservan las tradiciones, la gastronomía, la música y la historia de una comunidad que mantiene un fuerte sentido de pertenencia.
La histórica clasificación de Cabo Verde al Mundial 2026 revitalizó ese vínculo con las nuevas generaciones. El debut del seleccionado africano generó celebraciones en la sede de Dock Sud y despertó un renovado interés por las raíces familiares entre muchos descendientes de inmigrantes.
Así, mientras Argentina buscará este viernes el pase a los octavos de final del Mundial, el encuentro frente a Cabo Verde también pondrá en primer plano una relación que va mucho más allá del fútbol: la de dos países unidos por el comercio, la inmigración y una historia compartida que comenzó hace más de cien años.