A las 14, las selecciones de de futbol de Argentina y Austria se enfrentarán por un lugar en la siguiente fase del Mundial 2026. Más allá de los 90 minutos de fútbol, ambos países mantienen una relación económica que, aunque lejos de los grandes volúmenes que caracterizan el comercio argentino con Brasil o China, encuentra espacios de complementariedad en sectores estratégicos.
Austria, una economía de casi 9 millones de habitantes ubicada en el corazón de Europa, se ha consolidado como un mercado de nicho para productos argentinos de alto valor agregado, especialmente carne vacuna, cueros y alimentos procesados. Según datos de comercio internacional, las importaciones austríacas desde Argentina alcanzaron los 83 millones de dólares en 2024.
La carne vacuna ocupa un lugar destacado dentro de esa relación. De acuerdo con información de la Cancillería argentina, Austria importa anualmente más de 140 millones de dólares en carne bovina deshuesada fresca o refrigerada, y Argentina suele ubicarse entre el 3er y 4to proveedor del mercado austríaco, con una participación de entre 8% y 10%.
El prestigio de la carne argentina continúa siendo una ventaja competitiva. La Cancillería señaló que los consumidores austríacos asocian a la Argentina con productos de alta calidad y están dispuestos a pagar precios superiores por determinados cortes premium, especialmente en restaurantes y establecimientos gastronómicos.
Otro rubro donde Argentina tiene una presencia relevante es el cuero bovino. Para algunas categorías, las exportaciones argentinas representan más de la mitad de las importaciones austríacas, abasteciendo a una industria vinculada a la moda y a la manufactura de productos de alta gama.
Además de carnes y cueros, Austria compra frutas, preparados alimenticios, productos lácteos y miel provenientes de Argentina, una canasta exportadora que refleja el peso de las cadenas agroindustriales nacionales en el comercio bilateral.
Maquinaria y tecnología en sentido inverso
La relación comercial también funciona en dirección contraria.
En 2024, Argentina importó desde Austria más de 219 millones de dólares, principalmente maquinaria industrial, equipos eléctricos, productos farmacéuticos y vehículos.
Entre los principales productos austríacos que ingresan al mercado argentino se destacan equipos para la industria, aparatos médicos, productos químicos y tecnología aplicada a procesos productivos, lo que convierte a Austria en un proveedor de bienes de capital y conocimiento industrial. En el rubro de vehículos, la principal marca que llega a la Argentina es la de mas motos KTM.
Inversiones austríacas en crecimiento
Más allá del intercambio comercial, la presencia austríaca en Argentina también se ha fortalecido a través de las inversiones. Según datos del Banco Central de la República Argentina, la posición bruta de Inversión Extranjera Directa de Austria alcanzó los 440 millones de dólares al cierre de 2025, prácticamente el doble de los niveles registrados a fines de 2023.
El crecimiento posicionó a Austria entre los 10 principales inversores de la Unión Europea en el país, impulsado principalmente por proyectos vinculados a la industria manufacturera. Cerca del 80% de las inversiones austríacas se concentran en ese sector, mientras que el comercio representa otro 16%.
Uno de los proyectos más relevantes fue la puesta en marcha del aserradero de capitales austríaco-belgas Acon Timber en Gobernador Virasoro, Corrientes. La planta comenzó a operar en 2024 y se convirtió en una de las mayores inversiones austríacas realizadas en Argentina en los últimos años. Actualmente emplea a más de 300 trabajadores y exporta productos de madera y packaging a más de 80 países.
La industria forestal aparece como uno de los principales puntos de contacto entre ambos países. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) también destaca oportunidades de cooperación en los sectores automotriz, tecnológico y de servicios informáticos, áreas donde las empresas austríacas cuentan con una importante trayectoria internacional.
Un intercambio con potencial de crecimiento
Si bien el comercio bilateral continúa siendo relativamente reducido, especialistas destacan que las estadísticas no reflejan completamente el flujo real de productos argentinos hacia Austria. Más del 70% del comercio exterior austríaco se realiza dentro de la Unión Europea y buena parte de los alimentos argentinos ingresan primero por grandes puertos del bloque, como Rotterdam, para luego distribuirse entre distintos países europeos, incluido el mercado austríaco.
Por esa razón, entidades como la Bolsa de Comercio de Rosario consideran que el consumo austríaco de productos argentinos es superior al que muestran los registros aduaneros directos.
En ese contexto, la eventual entrada en vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre expectativas para profundizar los negocios entre ambos países, especialmente en sectores agroindustriales donde Argentina cuenta con ventajas competitivas y Austria demanda productos de calidad diferenciada.
fuente: nap
Foto: restaurante de Viena especializado en carnes argentinas (‘Rochusmarkt’ hace referencia a un famoso y tradicional mercado callejero ubicado en la capital austríaca)