El especialista destacó que, tras más de una década de retroceso de la actividad ganadera frente al avance agrícola, muchos establecimientos están reconsiderando sus sistemas productivos.
Según explicó, la combinación de buenos precios, relaciones insumo-producto favorables y oportunidades para agregar valor mediante la producción de carne está impulsando esta transformación. “Hoy la responsabilidad del éxito o fracaso está mucho más vinculada a la capacidad de producir pasto y transformar ese pasto en kilos de carne”, señaló Ponti.
Cabe aclarar que la jornada fue realizada en un lugar , Huinca Renancó, donde lo puertos están a mas de 400 km, los suelos no son clase 1 y la aplicación de conocimientos por parte de los ingenieros se redobla para sacar el máximo provecho a cada mt2, porque sino la actividad se vuelve insostenible.
Durante su exposición, Diego Ponti remarcó que la clave para aprovechar el contexto actual es intensificar los sistemas productivos. Esto implica optimizar todos los recursos disponibles para generar más kilos de carne por hectárea.
El analista explicó que muchos planteos tradicionales de recría ya no alcanzan para capturar el potencial económico actual. Por eso recomendó aumentar la carga animal mediante suplementación estratégica, utilización de verdeos de invierno y una mayor planificación forrajera. “Hoy todo lo relacionado con la alimentación es relativamente barato en comparación con el valor de la hacienda. La relación es muy favorable para sumar kilos”, afirmó. Sin embargo, advirtió que obtener esos resultados exige un mayor involucramiento del productor. “La ganadería dejó de ser una actividad de tenencia. Ya no alcanza con largar los animales y esperar. El resultado hoy depende de la productividad”, sostuvo. Precios firmes, pero con una corrección lógica
En relación con el mercado ganadero, Ponti consideró que los valores actuales siguen siendo históricamente elevados, aunque atraviesan una etapa de corrección luego de los máximos observados durante el verano. El analista explicó que esta baja responde a una lógica de mercado, donde tanto consumidores como exportadores enfrentan límites para convalidar aumentos permanentes en los precios de la hacienda. “Seguimos teniendo precios muy buenos, pero el mercado está buscando un equilibrio entre la oferta y la demanda”, indicó.
Respecto de las perspectivas para los próximos meses, Ponti estimó que los precios podrían mantenerse estables o incluso mostrar cierta debilidad durante el segundo semestre debido al aumento de la oferta proveniente de los corrales de engorde. No obstante, consideró que hacia fin de año podrían aparecer nuevas oportunidades de mejora. Por eso recomendó aprovechar la actual baja del ternero de invernada, sumada a una relación favorable con el maíz, para planificar encierres eficientes. “El negocio está en producir kilos con eficiencia y no apurarse a vender. Quien pueda esperar y seguir agregando kilos probablemente encuentre mejores oportunidades hacia diciembre o enero”, concluyó el especialista.
fuente: valoragregadoagro