lunes 15 de junio de 2026 - Edición Nº7032

Agricultura | 15 jun 2026

El envío de hacienda a faena se retrajó 11%

11:20 |Esto implica una menor disponibilidad de carne para el consumo interno y al analizar las estadísticas oficiales del primer cuatrimestre, se observa un recorte cercano al 12% interanual.


Los animales remitidos a faena en los primeros cinco meses del año, muestran una caída del 11% respecto de igual período de 2025, de acuerdo con los datos provisionales elaborados por ROSGAN, el mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario .

Sin embargo se observa una leve mejora en la producción de carne por animal faenado, pero todavía no alcanza para compensar una retracción de semejante magnitud.

En el contexto internacional la exportación está absorbiendo un volumen creciente de producción, se observa un mercad0o tonificado comparado con el bajo nivel de actividad registrado durante los primeros meses del año pasado,

De acuerdo con los datos disponibles hasta abril, los embarques acumulaban un volumen 10% superior al registrado en igual período, mientras que con menos oferta de carne, el mercado enfrenta un consumidor local más selectivo de 2025.

Esto implica una menor disponibilidad de carne para el consumo interno y al analizar las  estadísticas oficiales del primer cuatrimestre, se observa un recorte cercano al 12% interanual.

Sin embargo, a pesar de esta menor oferta, los precios de la carne vacuna en los mostradores no registraron aumentos en los últimos dos meses. Por el contrario, medidos en términos reales, muestran una caída frente a la inflación minorista.

El precio de los cortes

Según el relevamiento de precios que realiza el IPCVA, en mayo el valor promedio de los distintos cortes de carne vacuna considerados en la medición se ubicó en $18.569 por kilo, prácticamente sin cambios respecto de los promedios registrados en marzo y abril, frente a una inflación que para esos dos meses habría acumulado cerca de cinco puntos porcentuales.

Como referencia, en marzo de 2026 el índice de salarios elaborado por el INDEC registraba un incremento interanual del 36,4%, mientras que el precio de la carne vacuna acumulaba una suba del 68,5% interanual. Ambos indicadores describen con claridad la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en relación con este producto.

A su vez, esta combinación de menor oferta y precios estancados pone de manifiesto el grado de elasticidad que presenta actualmente la demanda de carne vacuna frente a otras fuentes de proteína animal, una característica que años atrás tendía a ser menos evidente.

Consumo de carne vacuna

En efecto, el consumo aparente de carne vacuna en términos per cápita —expresado como promedio de los últimos doce meses— se sitúa por debajo de los 48 kilos por habitante al año, es decir, un 5% menos que los casi 51 kilos per cápita registrados un año atrás.

Otras carnes

Tomando el mismo criterio de medición basado en las estadísticas oficiales de consumo, el pollo, aun con precios creciendo a un ritmo superior al de los salarios, logra sostener sus niveles de consumo en torno a los 47 kilos per cápita, prácticamente equiparando al consumo de carne vacuna.

Por su parte, el cerdo continúa ganando terreno frente a ambas carnes y alcanza su mayor registro histórico, con más de 19,5 kilos por habitante, tras registrar un crecimiento del 8,6% respecto de los 18 kilos observados un año atrás..

Sucede que, a los valores actuales, el kilo de asado equivale a casi 4 kilos de pollo fresco y a 2 kilos de pechito de cerdo tras un incremento significativo en el último año.

Estas relaciones de precios favorecen un proceso de sustitución cada vez más marcado en las decisiones de consumo de los hogares, aunque manteniendo el consumo agregado de carnes en niveles estadísticamente estables.

No obstante, para el mercado interno, estos períodos en los que el consumo se estanca o reduce su ingesta, se perciben de manera inmediata. Una señal elocuente de esta situación fue la caída observada en los valores operados en el Mercado Agroganaderode Cañuelas (MAC) durante la última semana.

Aun tratándose de una semana de inicio de mes, habitualmente asociada a una renovación del poder de compra por el ingreso de salarios, prácticamente todas las categorías -con excepción de las vacas- registraron bajas de entre $100 y $300 por kilo respecto de los promedios de la semana previa.

Desde entonces, los novillos perdieron -en términos reales- un 18%; los novillitos, un 16%; las vaquillonas, un 16,5%; y las vacas, un 18,5%, aunque en este último caso, la comparación con febrero no resulta del todo apropiada debido a la fuerte estacionalidad de oferta que caracteriza a esta categoría.

Al analizar una serie de precios más amplia, medida a valores constantes de hoy, se observa que, más allá del recorrido bajista registrado desde los máximos alcanzados en febrero, los valores de la hacienda continúan siendo muy favorables en términos históricos. En pesos constantes, superan en un 40% los niveles registrados dos años atrás.

Sin embargo, a diferencia de lo observado durante los primeros meses del año, cuando las subas parecían no encontrar techo, hoy se advierte una actitud considerablemente más cautelosa por parte de los compradores. Esto refleja a un consumidor que comienza a mostrar un grado de sensibilidad a los precios poco habitual para los patrones históricos de consumo del mercado local.

En adelante, esta cautela por parte de los compradores de hacienda podría incluso profundizarse a medida que empiece a salir con mayor fluidez la hacienda que actualmente se encuentra encerrada en los feedlots, en pleno proceso de engorde y terminación.

Es en este contexto donde la exportación debería actuar como el principal catalizador para morigerar la eventual debilidad que pueda presentar el consumo interno por estos meses.

fuente: nap

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