La región centro vivió este jueves una de esas jornadas que quedan grabadas en la historia de AgroActiva. Con una muestra colmada de visitantes, calles repletas, negocios en marcha y una intensa actividad en cada uno de los sectores del predio, la 32ª edición de la megamuestra más grande de América Latina celebró su inauguración oficial en el marco de una verdadera fiesta de la producción argentina.
La ceremonia comenzó con la interpretación del Himno Nacional Argentino y la bendición religiosa impartida por un sacerdote, en un acto que reunió a representantes de entidades gremiales, cooperativas, autoridades locales, provinciales y nacionales, además de referentes del sector productivo y empresarial de todo el país.
En un escenario donde confluyeron la política, la industria y el campo, la apertura formal de la muestra dejó definiciones importantes sobre el presente y el futuro de la agroindustria argentina. Pero también tuvo espacio para la emoción, el reconocimiento y la reivindicación de una exposición que desde hace más de tres décadas se consolidó como uno de los principales puntos de encuentro del interior productivo.
Ante la emoción de los presentes, la directora general de AgroActiva, Rosana Nardi, ofreció uno de los discursos más profundos y conceptuales de la jornada. Lejos de centrarse únicamente en números o estadísticas, eligió reflexionar sobre la esencia misma de la exposición.
«Hace más de dos mil años, en la Grecia clásica, los filósofos inventaron una regla para medir la relevancia de una vida, una comunidad o una obra. Dijeron que para alcanzar la grandeza algo debía reunir tres condiciones: debía ser bueno, debía ser bello y, por sobre todas las cosas, debía ser verdadero», expresó.
A partir de esa idea, Rosy construyó una definición que atravesó todo su mensaje: «Hoy estamos inaugurando AgroActiva 2026. Y si esta ciudad que nace en el medio del campo cada junio, hace 32 años, sigue conmoviendo y moviendo al país, es porque es uno de los poquísimos lugares donde esa antigua tríada griega se vuelve realidad».
Con una fuerte carga simbólica, sostuvo que AgroActiva es «bella, buena y verdadera».
«AgroActiva es bella. Tiene a flor de piel la belleza de la creatividad, del diseño y de la innovación. La belleza arquitectónica de los edificios que se construyen acá, como en ninguna otra exposición a cielo abierto del mundo. La belleza del trabajo bien hecho, de las caras sonrientes al entrar por el pórtico, de una mano que se extiende con un mate. La belleza de un abrazo», describió.
Pero también destacó el rol estratégico de la muestra como generadora de oportunidades.
«AgroActiva es buena. Buena en el sentido más profundo de la palabra. Esta ciudad se ofrece generosa para que la usemos. Te da cuatro días que valen un año entero. Para que podamos hacer los mejores negocios, compartir conocimiento y encontrarnos generaciones, empresas, universidades, productores, provincias, jóvenes, autoridades e instituciones. Todo junto. Todo ocurriendo al mismo tiempo».
La directora general de la muestra reservó el tramo más emotivo para hablar del carácter genuino de AgroActiva y de sus raíces familiares.
«AgroActiva es verdadera. No es una puesta en escena porque nació en el lugar donde las cosas suceden de verdad: en el corazón productivo de nuestra patria, en el campo. Creció y se hizo grande por la visión de un hombre con nombre y apellido, Luis Nardi, mi papá, que nos enseñó a creer en lo que todavía no existía y nos convenció de que era posible».
Ante una multitud que siguió atentamente cada palabra, Nardi resaltó que en la exposición «hay más de 1.100 empresas de todos los tamaños y rubros» y una «peregrinación imparable de chacareros que llega desde todo el país».
También agradeció especialmente el respaldo de la provincia de Santa Fe y del Banco Nación.
«Hay una provincia, Santa Fe, y un Banco Nación que entienden que acá se muestra al mundo la Argentina que funciona, la Argentina que queremos ser, y nos potencian para seguir creciendo todos los años».
La dirigente definió a AgroActiva como una expresión de la Argentina federal y concluyó con una frase que sintetizó el espíritu de la muestra: «AgroActiva pertenece ciertamente a la categoría de lo verdadero. La Argentina federal y su capacidad silenciosa de gestar grandeza. Bienvenidos a AgroActiva 2026, edición Banco Nación. Bella, buena y verdadera. Una muestra de lo que somos. Bienvenidos a casa».
Antes, el intendente de Armstrong, Guillermo Luzzi, había dado la bienvenida oficial con un discurso atravesado por el orgullo local y el reconocimiento al esfuerzo de quienes sostienen la producción.
«Me acordé de algo que decía siempre mi abuelo: ‘Gracias a Dios soy argentino, santafesino y astronense’. Para entender esa frase hay que ver de qué está hecho el astronense, cómo enfrenta las dificultades, cómo trabaja, cómo se levanta después de cada golpe y cómo sigue apostando al futuro», señaló.
Luzzi destacó que AgroActiva trasciende ampliamente la dimensión comercial y representa una síntesis del talento argentino. «AgroActiva no es solo una exposición. Es una muestra del talento, del esfuerzo y de la capacidad de miles de personas que todos los días producen, emprenden, innovan y generan trabajo».
Asimismo, valoró especialmente el compromiso de los empresarios y expositores que siguen apostando pese a las dificultades económicas. «Son personas que arriesgan, invierten, no bajan los brazos y, cuando las reglas de juego vuelven a empezar, se reinventan y siguen adelante», afirmó.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, aprovechó el escenario de AgroActiva para ratificar el rumbo económico impulsado por el Gobierno nacional y enviar una señal al sector agropecuario.
«Estamos haciendo todo lo posible para que el campo vuelva a recuperar la competitividad que nunca debió haber perdido y que perdió por años y décadas de maltrato», sostuvo.
El funcionario remarcó que la reciente reducción de derechos de exportación representa el cumplimiento de un compromiso asumido por la administración nacional. «El presidente y el ministro de Economía están cumpliendo su palabra, están bajando las retenciones», aseguró.
Al mismo tiempo, pidió paciencia respecto al ritmo de las reformas y apeló a una imagen tradicional del mundo rural. «Como decía el paisano, más vale trote que llegue que galope que canse. Así que vamos al trote, pero al trote firme».
Iraeta también dedicó conceptos elogiosos a Santa Fe y al entramado productivo que se exhibe en la muestra. «Todo lo bueno que hace Santa Fe está representado en esta exposición. Productores, industriales, comerciantes, ingenieros, capataces y peones. Santa Fe es tierra de ganaderos, tierra de agricultores y tierra de tamberos», destacó.
La intervención más política de la jornada estuvo a cargo del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien definió a la provincia como «el corazón productivo de este país» y reivindicó el papel estratégico de la agroindustria en la economía nacional.
«Son miles y miles de productores agropecuarios e industriales que arrancan temprano todos los días y lo hacen con orgullo y con honor porque sienten que están haciendo la economía de la República Argentina, que están haciendo patria todos los días», afirmó.
El mandatario provincial destacó especialmente el arraigo de las empresas santafesinas y la cultura de reinversión que caracteriza a la región. «La inmensa mayoría de las industrias llevan el nombre de sus dueños. Ninguno está pensando en llevarse la plata a otro lado. Lo que quieren es invertir y volver a invertir para crecer y producir más», señaló.
Durante su discurso, Pullaro también repasó las políticas impulsadas por su gestión para fortalecer la infraestructura y la competitividad provincial. «Hemos invertido 2.160 millones de dólares para desarrollar nuestra provincia, para darle potencia al agro, para tener mejor conectividad vial y mejor logística», remarcó.
En ese marco, volvió a insistir con uno de los principales reclamos históricos del sector: la eliminación permanente de los derechos de exportación.
«Si logramos bajar las retenciones de manera definitiva, ninguno de los hombres y mujeres que están aquí se va a llevar ese dinero o lo va a dejar en el banco. Lo van a reinvertir y eso nos va a permitir generar un círculo virtuoso», sostuvo.
El gobernador también destacó el lanzamiento de una línea de financiamiento por 116.000 millones de pesos con tasas subsidiadas de entre el 8% y el 20%, presentada por la provincia durante la muestra.
Finalmente, dejó un mensaje que sintetizó buena parte del espíritu que atravesó la inauguración. «Tenemos que seguir trabajando al lado del sector productivo para mostrarle al resto de la República Argentina que si al campo le va bien, si a la industria le va bien y si al comercio le va bien, Argentina crece y realmente es imparable».
Con miles de visitantes recorriendo cada rincón del predio y un clima de optimismo que se hizo sentir desde temprano, AgroActiva quedó oficialmente inaugurada. Una vez más, Armstrong se convirtió en la capital de la producción argentina y en el escenario donde el campo, la industria, la tecnología y la política se encontraron para debatir, invertir y proyectar el futuro. Una postal que confirma por qué, después de 32 ediciones, la muestra sigue siendo uno de los grandes símbolos del potencial productivo del país.