miércoles 06 de mayo de 2026 - Edición Nº6992

Agricultura | 6 may 2026

Grave situación institucional que vienen atravesando los regantes del Valle Bonaerense del Río Colorado

11:37 |REGANTES DENUNCIAN AVASALLAMIENTO INSTITUCIONAL Y PIDEN INTERVENCIÓN URGENTE


Ref.: Solicita intervención institucional ante la grave situación que atraviesan los regantes del Valle Bonaerense del Río Colorado Introducción: Probablemente esta no sea una nota más. No por quien la envía, sino por lo que intenta evitar. Durante años, los regantes del Valle Bonaerense del Río Colorado han transitado distintos caminos institucionales para hacer oír sus planteos. Algunos han tenido respuesta, otros no, y muchos aún se encuentran en trámite.

Pero mientras esos procesos avanzan, la realidad productiva no espera. Sabemos que desde afuera estas situaciones pueden percibirse como conflictos técnicos o discusiones administrativas. También sabemos que no siempre es sencillo dimensionar su alcance real. Sin embargo, creemos necesario decirlo con claridad: lo que aquí está en juego trasciende ampliamente una diferencia de criterio. Por eso, más que una denuncia, esta presentación es un pedido.

Un pedido de comprensión, de atención y, en la medida de lo posible, de intervención. Porque cuando los problemas se sostienen en el tiempo, se agravan, y cuando nadie interviene, aun con la mejor de las intenciones, la situación termina resolviéndose sola… pero siempre para peor. De mi mayor consideración: Me dirijo a Ud. en mi carácter de Presidente del Consorcio Hidráulico del Valle Bonaerense del Río Colorado, a fin de poner en su conocimiento la grave situación institucional que venimos atravesando los regantes del Valle Bonaerense del Río Colorado en nuestra relación con la actual administración de CORFO Río Colorado, y solicitarle que, dentro del ámbito de sus competencias, representación institucional o influencia pública, tome intervención y adopte las medidas que considere pertinentes. Lo hacemos luego de haber agotado numerosas instancias de reclamo. Los regantes han realizado presentaciones administrativas, pedidos formales, reclamos personales, impugnaciones, acciones judiciales y denuncias vinculadas con vías de hecho y situaciones que incluso han derivado en actuaciones penales. Debe señalarse que esta situación no es reciente.

Desde hace más de cinco años se vienen verificando este tipo de conductas, las cuales, lejos de corregirse, se han ido agravando progresivamente, llegando al día de hoy a un escenario que puede calificarse como institucionalmente insostenible.No se trata de un conflicto menor ni de una diferencia circunstancial con una autoridad administrativa. Se trata de un proceso sostenido de avasallamiento institucional, en el que se viene desconociendo la voz de los regantes, restringiendo su participación, demorando respuestas, afectando la representación legítima de los canales y debilitando el funcionamiento normal de las instituciones propias del sistema de riego. Actualmente existen canales con representación incompleta o directamente acéfalos, como se ha denunciado oportunamente respecto de los Canales Unificadores I, II y III y del Canal Villalonga.

También se han cuestionado procesos electorales por graves irregularidades en la convocatoria, falta de notificación a la totalidad de los regantes, exclusión de usuarios con derecho a participar, restricciones indebidas de candidaturas, designaciones no reconocidas por los propios electores y ausencia de respuestas formales a reclamos presentados en tiempo y forma. Esta situación afecta principios elementales de cualquier administración pública: legalidad, razonabilidad, transparencia, participación, representación democrática y respeto al administrado. Gravedad institucional, antecedentes y situación judicial La gravedad del cuadro descripto se ve reforzada por los antecedentes existentes en los últimos años. • se han formulado denuncias de corrupción, • existen personas condenadas por hechos de corrupción y otras con procesos penales en curso próximos a resolución, • se han dictado sentencias en el fuero contencioso administrativo que han declarado la nulidad de procesos sancionatorios impulsados contra representantes de los regantes, • y actualmente existen causas en trámite en dicho fuero, próximas a resolverse, vinculadas a las irregularidades que aquí se describen.

Todo ello demuestra que no estamos frente a percepciones subjetivas o conflictos coyunturales, sino ante un problema estructural, reiterado y con reconocimiento judicial en distintos ámbitos. Asimismo, corresponde aclarar un aspecto central: no se trata únicamente de que “no se nos escuche”. En muchos casos, la complejidad técnica, jurídica e institucional del problema dificulta su adecuada comprensión desde afuera, y a ello se suma una realidad insoslayable: los tiempos de la justicia no son los tiempos de la producción ni de la inversión. Mientras los procesos avanzan, el sistema productivo se deteriora, las oportunidades se pierden y el daño económico se profundiza. Dimensión del organismo involucradoNo estamos frente a un organismo menor. Estamos hablando de una estructura estatal que administra: un presupuesto de miles de millones de pesos (superior a los 3.000 millones), más de 1.000 concesiones de riego, miles de productores regantes, y un área geográfica que abarca gran parte de los partidos de Villarino y Patagones.

Se trata, además, del valle bajo riego más importante de la República Argentina, tanto por su extensión como por su potencial productivo. Por ello, el impacto de las decisiones —o de la falta de decisiones— no es individual ni sectorial, sino regional y estratégico. Situación productiva y necesidad urgente de inversión También debe advertirse que esta situación tiene consecuencias económicas y productivas concretas. El Valle Bonaerense del Río Colorado necesita de manera urgente inversiones estructurales. Sin embargo, la realidad económica actual, tanto a nivel provincial como nacional, hace evidente que no existe posibilidad alguna de que el Estado afronte dichas inversiones en el corto ni en el mediano plazo. Frente a ello, somos los propios regantes quienes estamos dispuestos a realizarlas. Pero aquí radica una de las situaciones más graves y difíciles de explicar: no se nos permite invertir. Resulta absolutamente irracional que desde el propio sistema institucional se esté impidiendo que los productores vuelquen parte de su producción en mejorar aquellas obras que son colectivas —como los canales de riego— y que, a su vez, impactan directamente en la mejora productiva individual de cada establecimiento. Necesitamos que se nos permita invertir. Hoy el principal limitante productivo del Valle no es la superficie disponible, sino el agua.

La pérdida en la conducción, por falta de impermeabilización, implica que podríamos contar con alrededor de un 30% más de agua disponible, y que actualmente estamos perdiendo aproximadamente un 40% del potencial productivo. En un escenario de sequía, esta situación se vuelve crítica: sin mejoras en el sistema, muchas hectáreas directamente quedarán sin posibilidad de riego. Por el contrario, si se permitiera invertir, en un plazo de 10 años podría duplicarse la producción del Valle. A su vez, estas inversiones —particularmente las vinculadas a la impermeabilización de canales— generarían un impacto inmediato en la economía local, especialmente durante losperíodos de receso del riego, mediante la contratación de mano de obra, generación de empleo directo e indirecto y dinamización de la actividad regional. Es decir, no se trata únicamente de mejorar la eficiencia hídrica, sino también de activar trabajo, movimiento económico y desarrollo en la zona. Pero todo ello resulta inviable bajo un esquema de incertidumbre, intervención arbitraria y falta de reglas claras. Debilitamiento institucional y falta de participación real Los regantes somos muchos y diversos, y necesitamos que nuestros procesos institucionales funcionen. Los procesos electorales deben ser transparentes, públicos y participativos, garantizando la intervención de todos. Pero además, una vez elegidos los representantes, debe respetarse su legitimidad y fortalecerse su rol. Hoy sucede lo contrario: se los debilita, se los desconoce o se los desplaza en los hechos. A su vez, los representantes no tienen acceso a información esencial: presupuestos, ejecución, rendiciones, criterios de gasto, ni posibilidad real de proponer inversiones.

Se restringe el control y la participación. Y, en lugar de promover la unidad del regante, se fomenta su división, debilitando al conjunto del sistema. Solicitud de intervención Por todo lo expuesto, solicitamos a Ud.: 1. Que tome conocimiento de la situación, 2. Que intervenga dentro de sus posibilidades, 3. Que requiera informes, convoque a las partes o impulse acciones institucionales, 4. Y que, en su caso, eleve la presente y sus consideraciones a la autoridad jerárquica superior que corresponda, a fin de que el problema sea abordado en el nivel que su gravedad requiere.

Dejamos expresa constancia de que toda la documentación respaldatoria se encuentra a entera disposición, y será remitida de inmediato ante cualquier requerimiento. Nuestro objetivo no es agravar el conflicto, sino detener el avasallamiento, recomponer la institucionalidad, restablecer el respeto al regante y permitir el desarrollo productivo del Valle. Sin otro particular, saludo a Ud. atentamente. Consorcio Hidráulico del Valle Bonaerense del Río Colorado

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