lunes 27 de abril de 2026 - Edición Nº6983

Agricultura | 27 abr 2026

En un contexto complicado, presidente de Argentrigo insiste con pedido de eliminación de retenciones

11:54 |


En el inicio de una nueva campaña triguera, el contexto económico y geopolítico vuelve a poner presión sobre los márgenes del productor, en un escenario donde los costos crecen por encima del precio del cereal. Así lo expresó Gonzalo Augusto, presidente de Argentrigo, en diálogo con Valor Agro.

“Estamos en un contexto bastante particular en pleno momento de siembra de trigo”, señaló, al describir el escenario actual que ya comienza en el norte del país y se irá extendiendo hacia el sur.

Uno de los factores centrales es el impacto internacional sobre los insumos. “El conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán ha generado bastante aumento de costos, principalmente lo que es petróleo, gas y todos los fertilizantes que se derivan de esto”, explicó.

Este aumento se traduce directamente en la estructura productiva: “Eso se refleja en un aumento de costos tanto logísticos como en fertilizantes que impactan en el cultivo triguero”.

Insumos caros y relación insumo-producto deteriorada

Si bien existe la expectativa de una eventual normalización internacional, Augusto advirtió que los efectos no serán inmediatos: “Más allá de que eso se solucione, lleva un tiempo hasta que se pueda normalizar el flujo de las cantidades y los precios”.

Mientras tanto, la relación económica sigue tensionada: “El precio del trigo aumentó, pero no en una cuantía tan importante”, lo que deriva en una pérdida de competitividad para el productor.

En este marco, volvió a surgir con fuerza el reclamo del sector: “Hoy todavía tenemos un derecho de exportación del siete y medio por ciento. Eso se traslada al precio que recibe el productor, entonces sería importante avanzar en su eliminación”.

Retenciones: un reclamo estructural del sector

Desde la cadena triguera insisten en la necesidad de eliminar este impuesto. “Siempre decimos de la eliminación de los derechos de exportación, que son algo único a nivel mundial”, sostuvo Augusto.

Y reforzó el argumento comparativo: “La gran parte de los países subsidian la producción agrícola y nosotros la castigamos con este impuesto”.

Según explicó, su eliminación tendría efectos directos en la producción: “Serviría para fomentar no solamente la siembra, sino también la aplicación de tecnología”.

Además, permitiría mejorar los ingresos del productor en un contexto desafiante: “Por lo menos permite al productor recibir un precio mayor y poder sembrar, aumentar el nivel de fertilización que subsidian los rendimientos y la calidad”.

Siembra con leve recorte y ajustes tecnológicos

A pesar de las dificultades, la campaña no mostraría una caída abrupta en superficie. “Las primeras estimaciones hablan de un recorte de 3% respecto al año pasado”, indicó.

No obstante, aclaró que el nivel de siembra seguirá siendo elevado: “Va a ser bastante por encima del promedio y es producto de las condiciones climáticas que acompañan, con abundante agua”.

El problema central aparece en la rentabilidad: “En algunas zonas, con estos costos, puede llegar a ser negativa”, advirtió.

Esto podría traducirse en cambios en las decisiones productivas: “Lo que puede generar es un ajuste en el planteo tecnológico utilizado por los productores”, lo que a su vez impactaría en el resultado final: “Eso después se termina reflejando en la calidad”.

Impacto en el interior productivo

Finalmente, Augusto remarcó el efecto macroeconómico de las retenciones sobre las economías regionales: “Sabemos que si no existieran, volvería a los pueblos del interior, a los distintos lugares, trayendo mayores inversiones y aplicaciones de tecnología”.

Y concluyó: “Ese reclamo siempre lo estamos haciendo y pidiendo”.

fuente: valoragregadoagro

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