La producción avícola mundial enfrenta un desafío creciente: reducir el uso de antibióticos sin comprometer la sanidad ni el rendimiento de las aves. En este contexto, un trabajo de revisión científica publicado recientemente en la revista World’s Poultry Science Journal analiza el potencial de diversos compuestos naturales como alternativas para fortalecer la salud intestinal y mejorar la productividad en pollos y gallinas.
El estudio fue realizado por investigadores de la Argentina y Estados Unidos, entre ellos especialistas del INTA, y revisa la evidencia científica disponible sobre el uso de aceites esenciales, taninos, curcumina y ácidos orgánicos como aditivos en la alimentación aviar.
“Existe una tendencia creciente hacia sistemas de producción más sostenibles y con menor uso de antibióticos, impulsada tanto por regulaciones sanitarias como por la demanda de los consumidores”, explicó Dante Bueno, investigador del área de Avicultura del INTA Concepción del Uruguay y uno de los autores del trabajo.
Según detalló el especialista, el uso intensivo de antibióticos en la producción animal puede contribuir al desarrollo de resistencia antimicrobiana, considerada uno de los principales desafíos sanitarios a nivel global. Por este motivo, la comunidad científica busca alternativas que permitan mantener la eficiencia productiva sin generar estos riesgos.
El trabajo destaca que diversos compuestos de origen natural poseen propiedades que pueden favorecer la salud intestinal de las aves y contribuir al control de patógenos.

“Entre ellos se encuentran los aditivos fitogénicos, derivados de plantas, como los aceites esenciales, los taninos y la curcumina. Estos compuestos presentan propiedades antimicrobianas, antioxidantes, antiinflamatorias e inmunomoduladoras”, indicó Bueno, y agregó: “Estos aditivos pueden mejorar la digestibilidad de los nutrientes, fortalecer el sistema inmunológico y contribuir al control de microorganismos patógenos en el tracto gastrointestinal”.
El estudio también analiza el rol de los ácidos orgánicos, compuestos que se utilizan desde hace años en la nutrición aviar. “Estos aditivos pueden disminuir el pH del tracto digestivo, inhibir bacterias patógenas y mejorar la digestibilidad de los nutrientes. Además, distintos trabajos evidencian que su incorporación en la dieta puede favorecer el desarrollo de la mucosa intestinal y mejorar el rendimiento productivo de las aves”, puntualizó.
De acuerdo con los investigadores, si bien estos compuestos muestran resultados prometedores, su eficacia depende de múltiples factores, como la dosis, la formulación, la forma de administración y las condiciones de producción. “Todavía se necesita más investigación para definir las combinaciones y niveles óptimos de inclusión de estos compuestos en los sistemas productivos”, señaló Bueno.
En este sentido, el desarrollo de nuevas tecnologías —como la microencapsulación o las formulaciones nanoestructuradas— aparecen como una estrategia clave para mejorar la estabilidad y la biodisponibilidad de estos aditivos.
Para el investigador del INTA, la incorporación estratégica de estos compuestos naturales podría contribuir a sistemas avícolas más sostenibles, eficientes y alineados con las demandas actuales del mercado y de la sociedad.
“Integrar estos aditivos en la nutrición aviar representa una oportunidad para mejorar la salud intestinal y el desempeño productivo de las aves, al tiempo que se avanza hacia una disminución del uso de antibióticos en la producción animal”, concluyó.