viernes 10 de abril de 2026 - Edición Nº6966

Nacionales | 10 abr 2026

La carne subió casi 11% en marzo con fuertes aumentos por cortes

11:59 |El incremento fue más marcado en carnicerías que en supermercados. Algunos cortes superaron el 20% mensual y el kilo ya alcanza valores por encima de los $27.000.


 El precio de la carne vacuna registró en marzo un aumento cercano al 10,6% promedio, con subas destacadas en distintos cortes y una marcada dispersión según el canal de venta, de acuerdo a relevamientos difundidos en base a datos del sector.

El ajuste fue más fuerte en carnicerías, donde los precios subieron 12,2% mensual, mientras que en supermercados el incremento fue del 7,1%. En la comparación interanual, los aumentos alcanzan el 73,5% y el 57,9%, respectivamente.

Las cifras y porcentajes corresponden al relevamiento  mensual que realiza el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina que destacó que entre los cortes con mayores subas mensuales se destacaron aquellos que tradicionalmente lideran el consumo, con subas de hasta 20,4%.

Entre los más populares, los precios actuales por corte (por kilo)

Asado: $18.617
Bife ancho: $17.898
Bife angosto: $18.631
Bola de lomo: $19.534
Cuadrada: $19.863
Cuadril: $21.357
Nalga: $21.807
Vacío: $22.388
Peceto: $23.391
Colita de cuadril: $24.049
Lomo: $27.711

Entre los cortes más económicos se ubicaron:

Picada común: $10.381
Osobuco: $11.102
Falda: $11.724
Carnaza común: $12.012.

Carne vs otras proteínas

El aumento de la carne vacuna también impactó en su relación con otras proteínas:

Pollo: +10,9% mensual
Cerdo: +6,3% mensual

En términos de poder de compra, con un kilo de asado se pudieron adquirir en promedio 3,92 kilos de pollo, lo que refleja un cambio en los hábitos de consumo.

Un mercado con precios en tensión

El nuevo salto en marzo confirma la tendencia alcista que viene mostrando la carne en los últimos meses, con incrementos por encima de otros alimentos y con impacto en el índice de inflación.

El aumento de la carne en marzo se explica, en gran medida, por una menor oferta de hacienda disponible para faena, luego de un período en el que muchos productores retuvieron animales o ajustaron sus planteos productivos.

A esto se suma el impacto de las condiciones climáticas previas, que afectaron los ciclos de engorde y limitaron el volumen de animales terminados que llega al mercado, generando presión alcista sobre los precios.

En paralelo, la firme demanda externa continúa traccionando parte de la producción, especialmente de cortes de mayor valor, lo que reduce la disponibilidad para el consumo interno.

Este combo —menos oferta local y exportaciones sostenidas— se da en un contexto de recomposición de precios relativos dentro de la cadena ganadera, lo que termina trasladándose con fuerza a los valores en mostrador.

El contexto estructural de la ganadería también ayuda a explicar la dinámica actual de precios. Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el rodeo vacuno argentino se ubica en torno a las 49,4 millones de cabezas, que representó una caída de aproximadamente 1,3 millones de animales respecto al año anterior (-2,4%).

Son números que están lejos de los picos históricos de los ’50 y ’60, con más de 60 millones. Con un consumo de carne vacuna por habitante por año que si bien disminuyó se mantiene el alrededor de 50 kilos

El actual consumo total de carne por año es de 116 kg por habitante (sumando vacuna + pollo + cerdo). En los ’70 el consumo de carne vacuna era de 100 kg/ha/año. Hoy la vacuna está en 50 kg; el pollo en 47–48 kg y el cerdo: 18–19 kg.

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