En el marco de una jornada técnica del semillero Don Lorenzo en Mattaldi, Córdoba, el productor agropecuario y piloto del Dakar, Leonardo Cola, dejó una definición contundente que resume la realidad del sector: “Ser productor es más duro que correr el Dakar”. Cola participó como disertante en el encuentro, donde compartió su experiencia tanto en el ámbito productivo como en el deportivo, trazando un paralelismo entre el campo argentino y una de las competencias más extremas del mundo. “Un poco lo que quería transmitir es que necesitamos un equipo que nos contenga, que nos apoye en los momentos donde no podemos estar al 100% en la empresa. Eso pasa en el Dakar y también en el campo”, dijo a Valor Agregado Agro.
El piloto destacó que, tanto en la competencia como en la producción agropecuaria, el trabajo en equipo es clave para atravesar los momentos complejos. Sin embargo, remarcó que el productor enfrenta un nivel de incertidumbre incluso mayor. “Sabemos que ninguna campaña es igual a la otra. Siempre son distintas y nos toca afrontar diferentes dificultades. Algunas están en nuestro alcance y otras no, como lo climático o lo gubernamental, y ahí hay que adaptarse y resolver”, explicó.
Al ser consultado sobre qué le dejó su experiencia en el desierto, donde compitió en el Dakar y hasta evaluó la posibilidad de producir en Arabia Saudita, fue claro: las condiciones del campo pueden ser aún más exigentes.
“Hay situaciones hasta más extremas siendo productor. Creo que el productor agropecuario podría correr el Dakar sin ningún problema, porque viene con el cuero duro de tantos inconvenientes”, afirmó. Y agregó: “Nada es imposible, estamos siempre a tiempo para cualquier sueño o desafío”.
Durante la jornada, Cola también destacó el avance tecnológico y productivo que observó en Don Lorenzo, donde había estado años atrás. “Hace 20 años vine a hacer un monitoreo y hoy veo un cambio total. Hay una inversión en tecnología y mucho conocimiento que se derrama al sector. Se nota la pasión que le ponen”, señaló.
En cuanto a los desafíos actuales, mencionó la problemática de malezas como el Yuyo Colorado , que comparó con la exigencia del Dakar. “Es una maleza muy agresiva, con gran capacidad de diseminación. Estamos incorporando herramientas como el sistema Enlist, además de manejos culturales y tecnologías como destructores de semillas en las cosechadoras. Hay que buscar sistemas más sustentables porque las resistencias avanzan muy rápido”, explicó.
De cara a la próxima campaña, el productor aseguró que el desafío es permanente y comparable con la preparación para una carrera extrema. “Ya estamos lanzados a la próxima campaña. Nos vamos reinventando año tras año, con condiciones cambiantes. Hay que saber poner las velas hacia donde sopla el viento”, concluyó.
fuente: valoragroagregado