El rubro de alimentos y bebidas continúa siendo el principal motor de la subida de precios en Argentina. Luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero se acelerara al 2,9% —marcando su quinto mes consecutivo en alza—, los relevamientos de las dos primeras semanas de febrero sugieren que la presión inflacionaria no cede.
En enero, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas fue el de mayor aumento con un 4,7%, impulsado principalmente por los incrementos en carnes y verduras. Para el segundo mes del año, aunque se espera una ligera desaceleración, las consultoras privadas coinciden en que el promedio del sector se mantendrá por encima del 2%.
Proyecciones de las consultoras para febrero
Diversos informes preliminares coinciden en que la inflación de alimentos sigue en niveles elevados respecto a los meses previos al último trimestre de 2025.
• EcoGo: Estiman que el IPC general de febrero se ubicará entre el 2,7% y el 3%. Según su medición, en la segunda semana de febrero los alimentos dentro del hogar se aceleraron al 2,9%.
• LCG: Tras un alza del 2,5% en la primera semana, su medición se moderó al 1% en la segunda, proyectando un promedio mensual del 2,4% para el rubro.
• Analytica: Sitúa el promedio mensual de alimentos y bebidas en torno al 2,6% en el Gran Buenos Aires.
• Econviews: Reportó una suba más moderada del 0,6% en la segunda semana, proyectando un incremento mensual del 2,2% para el sector.
El impacto de la carne y factores estacionales
Uno de los componentes que más peso está ganando en febrero es el precio de la carne. La consultora EcoGo registró una aceleración en este producto que aporta presión adicional al cierre del mes, mientras que Econviews detectó una suba del 2,3% en este ítem solo en la segunda semana.
Por otro lado, la estacionalidad también juega un rol clave. Se prevén aumentos en el componente de esparcimiento debido a los feriados de Carnaval, lo que podría añadir décimas extras al nivel general de precios. Cabe destacar que, en enero, los precios estacionales lideraron las subas con un 5,7%.
¿Hacia desinflación en el segundo semestre?
A pesar de la inercia actual, algunos analistas mantienen una visión moderadamente optimista para el largo plazo. Desde la consultora Invecq señalan que, si bien la suba de precios se ubicó en un escalón más alto desde fines de 2025, esto no significa que el proceso de desinflación haya terminado.
La firma proyecta que el IPC cierre febrero en 2,5% y prevé que para el primer semestre de 2026 la inflación promedio sea del 2,2%. Según sus estimaciones, el índice podría caer al umbral del 1,5% mensual en la segunda mitad del año, permitiendo que la inflación anual de 2026 se sitúe en la zona del 25%.
Este escenario se desarrolla en un contexto de cambios institucionales, tras la renuncia de Marco Lavagna al INDEC y la marcha atrás del organismo con la implementación de una nueva metodología de medición para el IPC.
fuente: ciudadanonews