La cosecha de girasol en Argentina avanza a paso lento, marcada por una fuerte disparidad climática entre las regiones productivas, de acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La BdeC apuntó que las precipitaciones recurrentes en el norte del área agrícola están frenando las labores de recolección debido a la falta de piso y excesos hídricos puntuales.
Hasta el momento, se ha recolectado el 6,9 % del área apta, con un rinde promedio nacional que se ubica en 22,7 qq/Ha.
Contrastes
Así el panorama productivo muestra realidades muy distintas: el NEA continúa sorprendiendo con resultados excepcionales, manteniendo rendimientos que se ubican por encima del máximo histórico.
En el Centro-Norte de Santa Fe los primeros lotes cosechados arrojaron valores discretos, de entre 10 y 20 qq/Ha. No obstante, los especialistas aclaran que estos datos corresponden a cuadros de bajo desempeño y se prevé que el promedio repunte cuando la cosecha se generalice en el resto de la zona.
Mientras que el sur del área agrícola presenta un escenario opuesto. La falta de lluvias comienza a generar preocupación, ya que la oleaginosa se encuentra transitando etapas críticas (entre botón floral y floración).
Actualmente, el 57,6 % de los lotes mantiene una condición hídrica entre Adecuada y Óptima, pero este estado depende estrictamente de la llegada de nuevas precipitaciones que acompañen el desarrollo del cultivo en esta franja clave.
Pese a estas dificultades logísticas y climáticas, la Bolsa de Cereales decidió sostener su proyección de producción para la campaña actual en 5,8 millones de toneladas, a la espera de la evolución del clima en las próximas semanas.